| Historia y Patrimonio de Escúzar |
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Esta información esta extraída desde un antiguo legajo, de incalculable valor que se encuentra en archivo parroquial de la villa de la Malahá. Relata en diez páginas el diálogo mantenido entre un Receptor de la Real Chancillería de Granada y Luis Marcos Jaraba, labrador del Cortijo de Escúzar. Después de un respetuoso saludo, el Receptor pregunta a Jaraba por su origen, contestando éste que es del Cortijo de Escúzar, capital del Temple.
El Receptor le contesta que el origen de Escúzar fue una pequeña Atalaya enajenada por el Rey Felipe III y adquiridas estas tierras por el Obispo de Guadix, un Capellan de éste, llamado Lucas Ruiz escribió que la mencionada Atalaya fue antiguamente una fortaleza, pero esto lo decía llevado más de la adulación y de la fantasía que de la verdad y la contemplación del Obispo que tenia puesta toda su consideración en esta posesión Escúzar situadas en el camino que va a las Ventas de Huelma. Insiste Jaraba en que los de Escúzar entienden que su Cortijo es el principal del Temple porque según les han dicho fue una de las fortalezas que costaron mas el ganar y fue retiro de D. Luis Laso, a lo que el Receptor le replica que la creencia de que Escúzar fue castillo y Fortaleza se debe a que en el año de 1498, reinando los Reyes Católicos el tal Luis Laso, capitán de los citados Reyes, tuvo una quimera con los Zegríes, moros conversos, a los que los Reyes hicieron distinguidos e iguales a los Caballeros Castellanos que con su sangre habían puesto en el trono de Granada a Isabel y Fernando. Por este motivo y para terminar la discordia , los citados Reyes dispusieron que el Capitán Luis Laso habitara una casa que había muy cerca de donde hoy está Escúzar y de ahí toman fundamento para decir que fue retirado a aquel Castillo donde permaneció tres años. Destinado después a Andújar, quedó Escúzar con tres o cuatro vecinos. En 1504 entró a reinar Felipe El Hermoso y fue aumentando el vecindario de Escúzar cuyas tierras eran en parte del Hospital Real y más de la mitad de los moros conversos que permanecieron labrándolas a lo largo de los reinados de Carlos I, Felipe II, y Felipe III. En el reinado de éste último fueron expulsados los moriscos de Escúzar y el resto del Reino de Granada en un número que ascendía a 300.000. Termina el Receptor haciendo relación de las distintas familias que labraron el Cortijo de Escúzar y como éste fue adquirido por la casa de Fonseca con sus dineros. Finaliza el legajo con el agradecimiento del Tío Jaraba por las aclaraciones dadas por el Receptor de todo lo referente a s Cortijo, pidiéndole le honre con una visita al mismo, a lo que el Receptor contesta: " Vaya usted con Dios Tio Jaraba y no espere usted que yo vaya a su Cortijo, porque juzgo no tendría buen recibimiento mis verdades". MONUMENTOS: Iglesia parroquial de la Virgen del Rosario ( 1583), Torreón de Alquería Árabe, Aljibe Árabe del s. XII, Casa solariega de Fonseca del S. XVI-XVII.
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